Simpatía y naturalidad. Eso es lo primero que encuentra quien se acerca a mí. Unidos a mi belleza y sensualidad, esos dos valores me convierten en la acompañante que todo caballero soñó alguna vez. Colombiana de origen y, por tanto, pasional y arrebatada, transmito en todo momento mucha energía y ganas de pasarlo bien. Quien me conoce y trata no tarda en convertir mi nombre, Yasmin, en sinónimo de todas las gratas sensaciones que pueden experimentarse en compañía de una mujer como yo.