Dicen que la belleza de las mujeres italianas es mítica. Son muchas las actrices de mi país que han hecho gala de ella a lo largo de la historia. Basta con mirar mis fotografías para comprobar que yo honro a mi tierra. Guapa y natural, soy una acompañante italiana educada, estilosa y con mucha clase. Conversadora y cercana, a mi lado cualquier experiencia compartida se queda en la memoria para siempre y mi nombre, Bea, se convierte en sinónimo de todas las sensaciones gratificantes que un caballero puede experimentar junto a una bella, dulce y cariñosa mujer.